Con sus abruptos y escarpados acantilados custodiando acogedoras calas de arena y de piedra, el Poble Nou de Benitatxell es uno de los destinos más fascinantes que ofrece la Costa Blanca de la Marina Alta.
Entre sus tesoros naturales más preciados se encuentran la Cala de Moraig, la Cova dels Arcs y el Puig Llorensa, de 440 metros de altitud como guardián robusto e imponente de toda su costa. Sus senderos por el litoral, brindan una experiencia fascinante a los caminantes.
Ante tanta belleza resulta comprensible que ya hubiera pobladores hace 18.000 años, como revelan los restos hallados en la Cova del Moro. Todo municipio ofrece huellas de la prehistoria, y de asentamientos íberos, romanos y árabes.
El núcleo urbano, en lo alto de una colina, conserva el carácter de un tradicional pueblo valenciano.
Su gastronomía cuenta con platos de gran tradición mediterránea, como el Puchero Dominical, a base de carnes y verduras, o la exquisita pilota dolia, además de paellas y arroces con carnes y pescados.
El primer domingo de Mayo la localidad celebra sus fiestas en honor a la Verge Roser con misas, procesiones y verbenas. Especialmente curiosa es la tradición de repartir pan bendecido por todas las casas del pueblo.
Pero el mes de fiesta por excelencia es Julio, ya que en el segundo fin de semana se celebran Moros y Cristianos, y de 22 al 25 de Julio las fiestas patronales en honor a Santa Maria Magdalena, Sant Roc, Sant Cristòfol y Sant Jaume en las que puede disfrutar de pasacalles, verbenas, cabalgatas de carrozas y los populares Bous al Carrer.