A los pies de la sierra de Bérnia, Altea se abre al mar en una hermosa bahía que vigila la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo,desde lo más alto del pueblo.
Altea es una localidad de 20.000 habitantes situada a los pies de la Sierra de Bérnia. Su nombre lo debe a su particular situación geográfica. Allí descubrimos uno de los cascos más antiguos más encantadores de la provincia, arracimado y caracterizado por casas blancas y calles estrechas y empinadas.
Altea se asienta sobre un tosal Coronado por una Iglesia parroquial, Nuestra Señora del Consuelo, cuya cúpula decorada con teselas blancas, es el símbolo de la localidad. A sus pies la Plaza, se ha convertido en un centro cultural y de ocio, con puestos artesanales, restaurantes y bares que dan vida al entorno. Su tranquilidad y sosiego han hecho de Altea el paraíso de artistas y artesanos, y se ha convertido en la sede de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández de Elche, y dota a esta localidad de actividad y vida tanto durante el invierno como el verano.
A lo largo de sus 6 km de costa, Altea ofrece acantilados y playas de cantos rodados, entre las que destacan la Playa de la Roda, situada junto al casco urbano, el Cap Blanc, Cap Negret – de gravilla-, Cala del Soio, y la playa de l´Olla frente a una pequeña isla del mismo nombre. En la falda de la Sierra de Bérnia encontraremos el antiguo emplazamiento de Altea “Altea La Vellaâ€, un pequeño pueblecito cruzado por un vía crucis que culmina en un calvario rodeado de cipreses. Pero existen muchas más ubicaciones cerca de este municipio para realizar excursiones y largas caminatas. Cerca de Altea está la Serra de Bérnia que con emplazamientos como la Fornt del Garroferet o la antigua Fortaleza, resultan perfectos por su cercanía y su gran belleza para hacer excursiones a pie o a caballo. |
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